POR MARIOLA RIERA Irse de vinos por Cangas del Narcea este fin de semana es una buena oportunidad para conocer, de paso, el suroccidente asturiano. La incomunicación a la que estuvieron sometidos durante años Cangas, Ibias y Degaña (ahora gozan de mejores carreteras, pero tampoco es para echar las campanas al vuelo) ha permitido que su territorio se conserve prácticamente intacto en comparación con otros lugares de Asturias.
Los tres municipios aportan territorio al parque natural de las Fuentes del Narcea (www.fuentesdelnarcea.org), que, junto con el bosque de Muniellos, gozan de la declaración de Reserva de la Biosfera. Para visitar Muniellos hay que llamar al 985279100 o reservar a través de internet (www.princast.es). Es bastante difícil encontrar hueco en el día deseado, así que otra opción es caminar de forma libre por los montes del parque para ver el nacimiento del río Narcea, del Muniellos y del Ibias; los hayedos en el monte de Hermo; los numerosos cortines donde se produce miel…
En cuanto a la arquitectura, abundan los molinos, los hórreos, las paneras y la vivienda tradicional, cubierta en esta parte del Principado con pizarra negra. Cerca de Cangas, en Besullo, se puede ver la casa natal de Alejandro Casona, completamente abandonada, pero enclavada en un paisaje que merece la pena ver tras recorrer una sinuosa carretera local.
Vista la comarca, toca el chateo. La III Muestra del vino de Cangas estará instalada todo el día en el patio del Ayuntamiento, en horario de 12 a 16 horas, y de 20 a 00 horas. Las bodegas ofrecen una completa degustación del caldo local, con etiqueta de calidad, aspirante a la denominación de origen. Decididos a abrirse hueco en el sector, los viticultores trabajan duro de unos años para acá para dignificar un vino que este año llega a la cita enológica local con varios premios en su haber.